
1. Fortalecimiento de la Seguridad del Estado y Política de Paz.
- Las FFMM serían reestructuradas para permitir el ascenso de los oficiales más capaces entre sus filas y no necesariamente los más antiguos. Clave en este propósito serán los resultados en el orden público.
- Se aceleraría la profesionalización del Ejército Nacional.
- La política de paz estaría fundamentada en exigirle a la guerrilla el despeje de Colombia.
- La recuperación del orden, la autoridad y la debida administración de justicia serían factores fundamentales en el progreso social, el desarrollo tecnológico y el bienestar ciudadano. El orden y la autoridad se rescatarían como un bien público para imponer la paz entre los colombianos.
- Los miembros de las FFAA tendrían derecho al voto, fundamento en el que está involucrado no sólo el derecho al ejercicio de la ciudadanía sino a escoger a quien haya de ejercer como Comandante Supremo, es decir, el Jefe del Estado.
2. Creación de la Policía Municipal.
Cada capital de departamento y cada ciudad con más de 200.000 habitantes crearía su policía municipal financiada con sus propios recursos; similarmente, cada municipio dispondría de una policía municipal financiada, si es del caso, con recursos departamentales. Los miembros de esta policía deberan ser reclutados de sus propios habitantes y no podrán ser trasladados de un municipio a otro. La Policía Nacional quedaría encargada de vigilar las carreteras y cuidar la gran infraestructura nacional, así como de la ejecución de los más importantes operativos de seguridad pública y ciudadana. La policía municipal estaría a cargo de la vigilancia callejera y seguridad ciudadana.
3. Creación de las Milicias Nacionales
Un “Estatuto de Seguridad Ciudadana” regiría para las zonas gravemente afectadas por el deterioro del orden público. Los recursos financieros para la nueva política de pacificación del país saldrían de los ahorros que produzca la reorganización del Estado, la política de desarrollo económico y la supresión de instituciones innecesarias. El Estatuto permitiría instalar retenes militares en las zonas de grave perturbación del orden público, en las vías de acceso a dichas las poblaciones, toque de queda, allanamientos y retenciones por tiempos mayores a los actualmente permitidos.
Se crearían las Milicias Nacionales rurales y urbanas. Los oficiales en uso de buen retiro serían reincorporados a las filas del Ejército Nacional para dirigir la organización de la defensa rural en las zonas de orden público amenazadas por la insurgencia armada; así mismo, los oficiales de la policía en uso de buen retiro serían reincorporados a las filas para dirigir la organización de la defensa urbana en aquellos municipios amenazados por la subversión.
El Estado facilitaría los medios de defensa necesarios y suficientes para repeler la agresión de los grupos al margen de la ley en aquellas poblaciones gravemente amenazadas por los grupos armado.s ilegales.
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